En Costa Rica, muchos hombres con cáncer de próstata se preguntan en qué momento la Oncología Radioterápica entra en escena. La respuesta depende del estadio clínico, del resultado de la biopsia y del comportamiento del PSA. En términos generales, la radioterapia puede cumplir dos roles principales: ser el tratamiento curativo inicial o indicar su uso después de una cirugía.
Cuando la enfermedad está localizada y el paciente conserva una buena calidad de vida, la radioterapia puede utilizarse como tratamiento primario. Esta opción busca curar sin necesidad de extirpar la próstata, preservando la anatomía y reduciendo ciertos riesgos quirúrgicos. La decisión se toma considerando la edad, las comorbilidades y las preferencias del paciente, siempre sustentada en evidencia actual.
Después de una prostatectomía (la cirugía de la próstata), algunas situaciones ameritan radioterapia: márgenes positivos, invasión extracapsular, recurrencia bioquímica o imágenes que sugieren enfermedad residual. En estos casos, la radioterapia actúa como un refuerzo terapéutico para disminuir la probabilidad de que el cáncer vuelva a aparecer.
La clave está en la personalización. En Oncología Radioterápica evaluamos cada caso con detenimiento, analizando riesgos y beneficios con claridad y empatía. El objetivo es ofrecer a los hombres en Costa Rica una ruta terapéutica que no solo sea eficaz, sino que respete su bienestar y su proyecto de vida.
Comparta esta publicación
Ayúdenos a salvar vidas
Campaña de prevención
