Un estudio de revisión publicado en 2025 en la revista Signal Transduction and Targeted Therapy ha puesto el foco sobre un protagonista inesperado en la biología del cáncer: una bacteria llamada Fusobacterium nucleatum. Conocida desde hace años por su relación con la enfermedad periodontal, esta bacteria podría desempeñar un papel mucho más amplio. Los investigadores revisaron la evidencia disponible y describen cómo Fusobacterium nucleatum puede llegar hasta algunos tumores, incluido el cáncer de mama, e influir en su comportamiento.
La primera pregunta que surge es cómo una bacteria que normalmente vive en la boca puede terminar dentro de un tumor localizado a cientos de kilómetros de distancia. La explicación propuesta es que, durante episodios de inflamación o pequeños sangrados de las encías, algunas bacterias pueden ingresar transitoriamente al torrente sanguíneo. La mayoría son eliminadas rápidamente por el sistema inmunitario, pero unas pocas podrían alcanzar diferentes órganos, incluido el tejido mamario.
Una vez que Fusobacterium nucleatum llega al tumor, no se adhiere al azar. La bacteria posee en su superficie una proteína llamada Fap2, capaz de reconocer una molécula denominada Gal-GalNAc, que se encuentra sobreexpresada en algunas células cancerosas. Esta interacción funciona como un mecanismo de reconocimiento altamente específico, permitiendo que la bacteria se adhiera al tumor y permanezca en su interior.
Según esta revisión, la simple presencia de la bacteria no es lo más importante. Lo verdaderamente relevante es que puede modificar el microambiente tumoral. Los investigadores describen que Fusobacterium nucleatum reduce la infiltración de linfocitos T, las principales células del sistema inmunitario encargadas de reconocer y destruir las células cancerosas. Al disminuir esta vigilancia inmunológica, el tumor encuentra un entorno más favorable para crecer y escapar de las defensas del organismo.
La investigación también resume estudios experimentales que muestran que algunos microorganismos pueden viajar dentro de las células tumorales circulantes, las células responsables de diseminar el cáncer hacia otros órganos. Estas bacterias ayudan a reorganizar el citoesqueleto de las células tumorales, permitiéndoles resistir mejor el intenso estrés mecánico del torrente sanguíneo y aumentando sus posibilidades de sobrevivir durante el proceso metastásico.
Estos hallazgos han cambiado la manera de entender el cáncer. Hoy sabemos que un tumor no está formado únicamente por células malignas. También contiene vasos sanguíneos, fibroblastos, células inmunitarias, matriz extracelular y, en algunos casos, microorganismos que interactúan entre sí. Este conjunto constituye el llamado microambiente tumoral, un ecosistema complejo que influye directamente en la evolución de la enfermedad.
Es importante interpretar estos resultados con prudencia. El estudio no demuestra que Fusobacterium nucleatum cause cáncer de mama, ni que la enfermedad periodontal sea responsable de su aparición. Tampoco existe evidencia de que el uso de antibióticos o suplementos pueda prevenir la progresión del cáncer mediante la eliminación de esta bacteria. La mayor parte de la evidencia disponible procede de modelos experimentales y todavía debe confirmarse en estudios clínicos.
Aun así, este trabajo representa un cambio importante en la forma de entender la enfermedad. Si futuras investigaciones confirman estos hallazgos en pacientes, comprender cómo Fusobacterium nucleatum interactúa con el sistema inmunitario y con las células tumorales podría abrir nuevas estrategias terapéuticas. En lugar de atacar únicamente al tumor, quizá en el futuro también sea posible modificar el microambiente que lo rodea para dificultar su crecimiento y reducir su capacidad de producir metástasis. La historia de esta bacteria demuestra que algunos de los avances más importantes en oncología comienzan con descubrimientos en los lugares más inesperados.
Referencia
Xiong X, Zheng LW, Ding Y, et al. Breast Cancer: Pathogenesis and Treatments. Signal Transduction and Targeted Therapy. 2025;10:49. doi:10.1038/s41392-024-02108-4.
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