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¿Qué sucede con el PSA después de la radioterapia?

Probablemente esta es la pregunta que más escucho durante los controles después de finalizar el tratamiento.

Muchos pacientes esperan que el PSA llegue a cero inmediatamente. Cuando eso no ocurre, suelen asumir que la radioterapia no funcionó o que el cáncer sigue presente.

En la mayoría de los casos, ninguna de esas conclusiones es correcta.

La evolución del PSA después de la radioterapia es diferente a la que observamos después de una cirugía.

Cuando se realiza una prostatectomía radical, la próstata es removida y el PSA suele descender hasta niveles prácticamente indetectables en pocas semanas.

Después de la radioterapia ocurre algo distinto. La próstata permanece en su lugar y parte del tejido prostático normal continúa produciendo pequeñas cantidades de PSA. Por ese motivo, no esperamos que el PSA llegue necesariamente a cero.

Además, la radioterapia no elimina las células tumorales de forma inmediata. Su efecto ocurre progresivamente y el PSA puede continuar disminuyendo durante meses o incluso años después de finalizar el tratamiento.

Por esta razón, un PSA detectable después de la radioterapia no significa automáticamente que exista enfermedad activa.

Uno de los conceptos más importantes durante el seguimiento es el nadir de PSA.

El nadir corresponde al valor más bajo que alcanza el PSA después del tratamiento. Este dato tiene importancia porque múltiples estudios han demostrado que se relaciona con los resultados oncológicos a largo plazo.

Algunos pacientes alcanzan su nadir en pocos meses. Otros pueden tardar varios años.

Por eso no solemos interpretar los resultados basándonos en una única medición.

También es relativamente frecuente observar pequeñas fluctuaciones del PSA durante el seguimiento.

En algunos pacientes incluso puede aparecer una elevación transitoria seguida posteriormente por una nueva disminución. Este fenómeno se conoce como PSA bounce y ha sido descrito en múltiples estudios, especialmente después de braquiterapia, aunque también puede observarse tras radioterapia externa.

Cuando ocurre, puede generar preocupación innecesaria si se interpreta fuera de contexto.

Por esa razón, durante las consultas prestamos más atención a la tendencia general del PSA que a un resultado aislado.

Otro aspecto importante es saber cómo definimos una recaída después de la radioterapia.

Actualmente utilizamos la definición de Phoenix, recomendada por ASTRO, NCCN y otras sociedades científicas internacionales.

Según este criterio, existe recaída bioquímica cuando el PSA aumenta 2 ng/mL o más por encima del nadir alcanzado después del tratamiento.

La definición fue desarrollada precisamente porque pequeñas variaciones del PSA son frecuentes y no necesariamente indican que el cáncer haya regresado.

¿Qué significa todo esto para un paciente que acaba de terminar radioterapia?

Significa que el seguimiento requiere paciencia.

Un PSA detectable no implica necesariamente fracaso del tratamiento.

Una pequeña elevación tampoco significa automáticamente una recaída.

Lo que realmente ayuda a interpretar los resultados es observar cómo evoluciona el PSA con el paso del tiempo.

Si tuviera que resumir esta información en una sola idea, sería esta:

Después de la radioterapia no esperamos que el PSA llegue a cero ni interpretamos cada resultado de manera aislada.

Lo que nos interesa es la tendencia completa.

Por eso, antes de preocuparse por una cifra concreta, conviene revisar la evolución de todos los controles junto con su oncólogo o urólogo.

Referencias

Hamdy FC, Donovan JL, Lane JA, et al. 15-Year Outcomes after Monitoring, Surgery, or Radiotherapy for Localized Prostate Cancer. New England Journal of Medicine. 2023;388(8):718-732. doi:10.1056/NEJMoa2214122

Roach M 3rd, Hanks G, Thames H Jr, et al. Defining biochemical failure following radiotherapy with or without hormonal therapy in men with clinically localized prostate cancer. International Journal of Radiation Oncology Biology Physics. 2006;65(4):965-974. doi:10.1016/j.ijrobp.2006.04.029

Zumsteg ZS, Spratt DE, Romesser PB, et al. The natural history and predictors of PSA bounce following dose-escalated external beam radiation therapy for prostate cancer. International Journal of Radiation Oncology Biology Physics. 2015;91(4):729-736. doi:10.1016/j.ijrobp.2014.11.016

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